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lunes, 17 de mayo de 2021

LA AMBIENTALIZACIÓN CURRICULAR EN FLE A TRAVÉS DE ECO-TEXTOS

 

Presento a continuación una actividad que llevo a cabo en la asignatura optativa de francés “Francés del Turismo” en el Grado de Turismo y Doble grado de Turismo y Administración de empresas de la Universidad de Alcalá. En ella intento aunar la enseñanza del francés lengua extranjera con la sostenibilidad y el medioambiente, a través de la literatura (ecotextos), por ello he titulado esta comunicación: “LA AMBIENTALIZACIÓN CURRICULAR EN FLE A TRAVÉS DE ECO-TEXTOS”.

¿Cómo definimos un eco-texto? Son textos o fragmentos de textos literarios cuya función es la de concienciar en valores, incidiendo en la preservación del medio ambiente. La educación en valores es fundamental para cualquier persona y debemos mantenerla a lo largo de toda su formación académica, no sólo en edades tempranas. Los eco-textos son un recurso idóneo para concienciar a los estudiantes de turismo en el cuidado de nuestro entorno. Además de proporcionar el elemento de ficción que genera interés y permite empatizar con personajes y hechos concretos, ayuda a que los estudiantes visualicen valores ecológicos que de cualquier otra forma no pasarían de ser conceptos distantes y alejados de la realidad en la que viven. En nuestras clases trabajamos competencias centradas en valores sociales como la solidaridad, el respeto, la convivencia, las diferencias, la cooperación y la ayuda humanitaria. Sin embargo, ¿qué pasa con el cuidado del medioambiente? También es una opción, claro que sí. Los valores relacionados con el cuidado planetario como la conservación, el consumo responsable y el desarrollo sostenible se pueden transmitir igualmente por esta vía. Solo debemos estar atentos para elegir entre las numerosas opciones de textos literarios que hay en el mercado. En esta comunicación vamos a ver cómo esto se puede llevar a cabo.

 Partiendo de la premisa de Geli, constaté hace ya algunos años, la falta de atención que prestan los curricula contemporáneos a temas tan relevantes como la sensibilización ambiental, la educación para la conservación, la enseñanza de valores ambientales y el desarrollo de hábitos, compromisos y competencias ambientales. Esta sensibilización depende muy a menudo únicamente del profesor, de su motivación o de la implicación que cada uno de nosotros tiene con la cuestión ambiental. Esta motivación tanto personal como profesional con el medio ambiente ha sido siempre importante en mi quehacer diario, y como profesora de lengua y literatura francesa intento compartir con mis alumnos estas inquietudes.

 Mi objetivo es la enseñanza de la lengua francesa en el ámbito del turismo utilizando como base la sostenibilidad para que los alumnos de hoy, futuros profesionales de este sector apuesten por un turismo más responsable en el futuro. Como anunció la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo sostenible contribuye, directa o indirectamente, a los ODS en múltiples planos por su potencial para reducir la pobreza y desigualdad, empoderar a la mujer, impulsar modelos de crecimiento económico inclusivo y sostenible, crear trabajo decente, fomentar la innovación, proteger el patrimonio natural y cultural, etc. La apuesta por el desarrollo de modelos turísticos sostenibles es inequívoca, como quedó patente en la declaración de 2017 como Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo impulsada por esta misma organización.

El papel de las humanidades en la crisis ambiental resulta pues indispensable hoy en día: son una oportunidad para ir más allá de las disciplinas y de sus intrínsecas limitaciones a la hora de entender la crisis socioecológica actual. Por ello la literatura se presenta como una valiosa herramienta de concienciación ecológica y de transformación social, en definitiva, un medio más para preservar nuestro planeta. Buscamos nuevas formas de percibir y sentir el medio ambiente, que contribuyan mediante la emoción, al cambio de actitudes. Utilizando textos literarios (eco-textos) en la enseñanza del Francés Lengua Extranjera en el Grado de Turismo podemos concienciar a estos futuros profesionales y hacerles comprender la importancia que tiene para este sector que lugares todavía no manipulados por la mano del ser humano se mantengan intactos. Además de aprender la lengua francesa instrumental, se les permite igualmente aprender una cultura literaria, geográfica, cultural y medio ambiental de diversos países francófonos.

Quienes se vinculan al turismo deben reconocer que esta actividad no es "inofensiva", que puede transformar o degradar tanto los espacios naturales como las sociedades donde se establece y en donde se privilegian los criterios de rentabilidad en el corto plazo. Un turismo que, en la actualidad, emite además a la atmósfera el 8% de gas a efecto invernadero en el mundo y consume una gran cantidad de recursos naturales, entre ellos el agua.

Los temas desarrollados en clase se realizan a través de dossiers compuestos de actividades en las que se trabajan las cuatro competencias (comprensión oral y escrita y expresión oral y escrita), además de la fonética y la gramática. Estos son algunos de los temas presentados en estos últimos cursos (diapositiva).

De entre todos ellos hemos escogido el turismo de montaña como ejemplo, y presentaremos las consecuencias que dicho turismo tiene en la degradación del paisaje alpino a través de la literatura. Este tema especialmente se presta muy bien para introducir los “eco-textos” (pequeños fragmentos literarios que describen la naturaleza o los paisajes y que presentan connotaciones medioambientales). Utilizando textos literarios de autores suizos de habla francesa llevaremos al alumno a una reflexión sobre el futuro del turismo de la alta montaña.

Desde Albrecht de Haller con su poema “Les Alpes”, pasando por “La Nouvelle Héloise” de Jean-Jacques Rousseau, “Les voyages en Zig-Zag” de Töpffer, “Heidi” de Johanna Spiry, “Derborence” de C.F. Ramuz, “Valais de coeur” de Pierrette Micheloud, “Les maquereux des cimes blanches” de Maurice Chappaz ou “Estive” de Blaise Hofmann, realizaremos un recorrido por diferentes géneros, autores y épocas, a través de los cuales los estudiantes podrán observar la degradación que han sufrido los paisajes alpinos en estos últimos tres siglos. Los textos serán acompañados de imágenes tanto antiguas como actuales, además de documentos audio para favorecer la comprensión oral y ejercitar el pensamiento crítico.

El capítulo titulado “El turismo de montaña y el cambio climático” forma parte de un tema más general dedicado al Ecoturismo. La duración de este capítulo es de dos semanas, que traducido en horas presenciales serían 6 horas lectivas, más otras 6 horas de trabajo personal y autónomo fuera del aula. Son un total de cuatro clases lectivas de una hora y media cada una, durante las cuales vamos a tener una pequeña toma de contacto con la literatura suiza de expresión francesa. Para ello he confeccionado cuatro fichas (una por clase), a través de las cuales los estudiantes realizarán pequeñas lecturas sobre los autores y las obras indicadas anteriormente. Dichas fichas están compuestas por una pequeña biografía del escritor, un resumen de la obra, además de un breve contexto histórico para contextualizar mejor la época sociocultural en la que fue escrita. 

Las dos primeras fichas se encuentran más focalizadas en los siglos XVIII y XIX. En ellas presentaremos los textos de De Haller, de Rousseau, de Töpffer y de Spiry. Las dos últimas fichas recogerán los autores del siglo XX y XXI: Ramuz, Micheloud, Chappaz et Hofmann. De tal forma que los estudiantes serán capaces de percibir la evolución del turismo y las consecuencias que dicha evolución ha provocado en los paisajes de los Alpes. Tras una breve presentación del autor y de su obra, descubrimos el eco-texto a través de una lectura colectiva en la que participan todos los alumnos (aprovechamos esta lectura para trabajar la comprensión del vocabulario y la fonética de aquellas palabras que tengan mayor dificultad a la hora de pronunciar). A continuación, los estudiantes contestarán una serie de preguntas relacionadas con la comprensión general del texto, que podrán ser debatidas o corregidas en voz alta. La comprensión oral y la expresión escrita se realizarán como tarea personal y serán entregadas para su evaluación por parte del profesor. Cada ficha va acompañada además de un taller de lectura.

El taller de lectura forma parte de las actividades que los estudiantes deben preparar de forma autónoma fuera del aula. Suele ser siempre un pequeño capítulo de un libro. La ficha viene siempre acompañada de una biografía del autor y de un resumen de la obra. Se intenta con ello fomentar la lectura de obras francófonas y aprender vocabulario afín al turismo de montaña.

El taller de lectura abrirá siempre la siguiente clase, con una dedicación de unos 20mn de producción oral, en el que se pide un pequeño resumen del capítulo, se habla de los personajes, del tema y sobre todo del paisaje. Se acompaña siempre de imágenes propias del lugar que se visionan en clase o de algún fragmento de película, como es el caso de la obra de Heidi.

 

Resultados y conclusión

La concienciación en cuestiones medioambientales a través del aprendizaje de la lengua francesa es posible (como lo es a través de cualquier tipo de asignatura). Este tipo de temas resulta muy ameno para los alumnos y despierta enormemente su curiosidad. Los resultados a final del curso suelen ser siempre muy positivos: además de un aprendizaje de la lengua francesa en el sector del turismo, nos encontramos con un cambio de mentalidad en los alumnos: no debemos olvidar que el entorno medio ambiental ayuda a la construcción de la persona, desarrolla la tolerancia y la comprensión hacia otras culturas, algo esencial para llevar a cabo un proyecto colectivo. Educar en el medio ambiente es entender la diversidad y la fragilidad del equilibrio natural y social. Además de desarrollar una conciencia ciudadana para la convivencia en armonía con la naturaleza, los alumnos adoptan los ecogestos necesarios para desarrollar su futura actividad profesional en el sector turístico. Este sector, en continuo crecimiento, no puede ni debe ignorar los problemas de nuestro planeta, como tampoco pueden hacerlo nuestros futuros profesionales del sector.

Por ello, debemos establecer los ecogestos necesarios en el trabajo que permitan adoptar una actitud ejemplar. Este sería el objetivo transversal de esta actividad.

Comunicación presentada en las I Jornadas Ciencias y Letras. El giro transdisciplinar. “La ambientalización curricular en francés como lengua extranjera a través de ecotextos”. Facultad de educación de la Universidad de Valencia. 17 y 18 de diciembre de 2020.


martes, 13 de junio de 2017

TENDIENDO PUENTES: CRÓNICAS DESDE EL LITORAL MÉDITERRÁNEO

1.    La literatura de viajes en la Suiza Romande

La literatura suiza de expresión francesa presenta sorprendentemente una abundante producción de obras representativas de la literatura de viajes. Decimos lo de “sorprendentemente” por esa reputación que siempre han mantenido los escritores suizos de solitarios taciturnos, de introvertidos replegados y protegidos entre los infranqueables muros de sus montañas. Ese mundo alpino que les ha proporcionado su identidad y les ha protegido, parece haberle mantenido igualmente aislados del mundo. Esto es  lo que Jean Vuilleumier ha denominado “el complejo de Amiel” en la literatura suiza de expresión francesa:
Un même sol, une même culture, produisent-ils les mêmes caractères ? Ainsi cet amiélisme dont il est permis de se demander s’il trouverait ailleurs qu’en Suisse française un terreau aussi favorable à son épanouissement. Doublement minoritaire, par rapport à la France et à la Suisse alémanique, les Romands tendent-ils par mesure préventive au repli, à la défiance ? Accoutumés à « compter pour rien » aux yeux des autres, se complaisent-ils dans l’inconfiance et la réserve ? La domination qu’ils entendent éviter les incline-t-elle à se rendre insaisissables, à force d’ondoyante diversité ? Le calvinisme a-t-il contribué d’autre part à les culpabiliser ?  (Vuilleumier 1985 : 19)

Consecuencia de este confinamiento, se generó uno de los tópicos más expandidos sobre la littérature romande, y que la encasillaría para siempre entre las literaturas puramente regionales, ignorando incluso a aquellos autores que con su esfuerzo habían logrado que esta literatura se reconociera como tal. Escritores de renombre como Cendrars, Bouvier, Cingria, Ramuz y por qué no Rousseau, que al trasladarse a París, pagaron su ascensión a la universalidad con la supresión de sus orígenes. El resultado de este ascenso fue el nombramiento inapelable de regionalismo, afectando también a todo el resto de la producción suiza de expresión francesa.

Según muchos críticos literarios, la literatura suiza de expresión francesa sería pues, desde Amiel hasta Ramuz, desde Edouard Roud hasta Jacques Chessex, la expresión del enraizamiento a la tierra, del aislamiento en la montaña y de la introspección. Frente a este inmovilismo del escritor suizo, Anne Marie Jaton, nos recuerda que existen otros escritores que reivindican la tendencia opuesta,

Bouvier a longuement insisté sur la spécificité de la tradition de l'errance helvétique, qui serait, selon lui, aussi marquée, sinon davantage, que celle de l'immobilité. Dans l'un de ses ouvrages, L'Échappée belle, il s'oppose farouchement, et avec une ardeur parfois partisane, au stéréotype d'une Suisse sédentaire, conservatrice, « enracinée jusqu'à l'hémiplégie [...] avec une pointe de crétinisme alpin » (Bouvier 1994:14)[1].

olvidando así una dimensión fundamental en el imaginario suizo: la evasión.
L’histoire de la littérature suisse française prouve que cette idée de l’écrivain romand ne saurait représenter qu’une vérité partielle. Aux écrivains romands spectateurs de leur propre moi s’opposent ceux qui ont relevé l’appel du large, qui ont quitté leur patrie par trop étroite et tenté de trouver une écriture qui puisse rendre compte de leur aventure (Froidevaux 2016).

El deseo de huir del aislamiento patrio hacia un horizonte europeo o mundial impregna las obras de escritores como Blaise Cendrars, Alice Rivaz, Maurice Chappaz, Jacques Chessex o Nicolas Bouvier. Esta atracción hacia otros lugares se ha convertido en la actualidad en un componente esencial de las obras literarias de las nuevas generaciones de escritoras y escritores suizos, que ya no conciben su identidad literaria en referencia a su país. La apertura al mundo es pues la nueva clave de identidad nacional, fundada en el multiculturalismo. Son autores preocupados por las tendencias internacionales y como el resto de autores de los países occidentales, se implican en los temas más actuales.
El relato de viajes participa de esta literatura cosmopolita y constituye uno de géneros más importantes de la literatura suiza de expresión francesa. Eslabones de una tradición derivada de la emigración, responden de generación en generación a la llamada del viaje para hablar de su propia humanidad. Los escritores viajeros son conscientes de ese “otro” y de esa “otra parte”, pero nos dibujan al mismo tiempo un paisaje interior. Así lo explica Gerald Froidevaux:

Le voyage de l’écrivain romand est un allégement, une libération. Il délivre d’une hantise, il calme cet impérieux appel du large qui incite le voyageur à quitter son pays pour mieux le retrouver et, peut-être, pour mieux le supporter. Le but du voyage est que le voyage finisse ; et cette fin du voyage signifie en même temps le début de l’écriture qui désormais pourra se substituer au déplacement (Froidevaux 2016)

  
2.    El imaginario del mar en la literatura “romande”

     En Suiza - país de glaciares, impresionantes montañas y valles-, encontremos un imaginario literario sobre el mar sumamente desarrollado. La grandiosidad del océano, inabarcable y lleno de sugerentes bellezas ha representado siempre una inagotable fuente de inspiración para escritores y poetas suizos. C.F. Ramuz lamentaba la ausencia de este elemento en su país por las connotaciones de libertad que la figura del mar conlleva: “Nous ne connaissons pas l’espace libre, nous ne touchons pas la mer”. A los ojos de este escritor la falta de existencia del mar explicaría el replegamiento o encerramiento tan característico del pueblo suizo. “Nous ne respirons qu’avec la moitié de nos poumons, n’ayant pas de fenêtre ouverte sur le grand large (presque seuls parmi les peuples d’Europe) où les océans sont à tout le monde et sans fin ». Sin horizontes nuevos a la vista, la sociedad suiza se encuentra condenada a llevar una vida “normal” en la que la excepción no tiene cabida; una vida sin sobresaltos donde la conformidad parece haberse instalado de forma natural. Además, se diluye la posibilidad de crecer como nación, como a lo largo de la historia lo han hecho otras países, no solo militar o económicamente, sino espiritualmente “car c’est là qu’est le véritable enrichissement”. De ahí que la falta de este elemento parezca repercutir en la existencia del pueblo suizo y se encuentre de cierta forma incompleto: “il nous manque une moitié de l’existence qui est celle qu’offrent les ports d’où partent tant de routes vers partout et vers nulle part” (Besoin 287-288).

El único contacto que se establece con el mar es a través del lago. Ramuz, por ejemplo, afeccionaba llamar al Lago Lemán “la petite Méditerranée”. Le gustaba observar la visión que la bruma matinal producía sobre el lago Leman y creer que, por un pequeño espacio de tiempo, el lago se convertía en un poderoso océano y sus habitantes en hombres de mar:
Les monts de Savoie invisibles, le Jura disparu, le lac prend les proportions d’une mer infinie. Plus de rive, ses flots se confondent dans le lointain avec la brume, bleue à la surface des eaux, et je serais vraiment bien embarrassé pour indiquer le point précis où les deux éléments se rencontrent se fondent dans un même teinte divine. On ne regrette plus les paysages alpestres de forêts de rochers et de neiges à voir cet océan soudain étalé à vos pieds […] Nous autres hommes des montagnes nous bénissons ce brouillard d’un beau matin de juin qui nous transforme pour quelques heures en riverains d’une nouvelle Méditerranée, en hommes de mer (Journal, 64).

Para este escritor, el lago simbolizaba el origen y el fiel reflejo del mar Mediterráneo. En obras como Vendanges (1927) y Fête des Vignerons (1929), insiste en ese origen mediterráneo que posee el Ródano y el lago Lemán: “Ici est une petite mer intérieur avant la grande” (20) escribe en Chant de notre Rhône.
Nous avons aussi une Méditerranée à nous, une toute petite mer intérieur, mais dont on voit qu’elle est quand même habitée par les dieux, quand Poséidon y fait avancer sur un seul front ses nombreux chevaux d’écume; ou quand elle sommeille encore et qu’Iris descend sur ses bords dans sa robe aux belles couleurs (Besoin de Grandeur, 266)

Gracias al lago Lemán y al Ródano, (que nace en un glaciar de la región del Valais antes de desembocar en el lago de Lemán y después pasa por Ginebra, para ir a Francia, donde su curso termina en el delta de la Camarga y el Mediterráneo), el cantón de Vaud podría ser el extremo del Mediterráneo: una cierta suavidad, las viñas escalonadas en las laderas occidentales del lago, la lengua francesa... porque el francés hablado por los habitantes del cantón de Vaud es más parecido al dialecto franco-provenzal que al francés de París, por eso Ramuz utiliza en sus novelas una lengua áspera pero deliciosa al mismo tiempo, más próxima a la lengua de Jean Giono que de Morand o de Gide. Evidentemente, el cantón de Vaud nada tiene que ver hoy con el descrito por Ramuz hace cien años, y sin embargo, tanto en Lausanne, Montreux, Nyon o Vevey, se puede disfrutar de esa vida sencilla que nada tiene que envidiar a la Rivieras francesas o italianas mediterráneas.
Corinna Bille va todavía más lejos y vincula el Mediterráneo directamente con la región del Valais:
La mer, cet élément si vaste, est liée d’une façon mystérieuse au Valais. On croit l’entendre, on s’attend à la voir. Ces étendues de sable où poussent les tamaris lui appartiennent déjà; l’odeur poivrée des saules ne ressemble-t-elle pas à celle du varech? Mer souterraine, mer recouverte, dont on aperçoit à peine une lame d’eau, un mince rayon: le Rhône (Sierre et ses pinèdes. La Liberté, sep. 1970)

De esta admiración por el mar nacerá su novela Oeil-de-mer (1989), escrita entre 1952 y 1956. Su marido, el también escritor suizo, Maurice Chappaz, también gran viajero, dedicará a este elemento algunas de sus mejores páginas en su obra L’Océan (1993). Para Chappaz, que relata su viaje en barco hasta Canadá, el mar “est un glacier rasé, sans neige” (16), “un glacier qui glisse où le cargo s’éloigne comme un bloc erratique” (22). Como podemos observar, el mar y el país se encuentran íntimamente unidos a través de otros elementos naturales propios del paisaje alpino: el lago, el río Ródano o los glaciares.
Explicado de este modo el viaje por el litoral Mediterraneo de Blaise Hofmann no debe resultarnos ahora tan sorprendente.

3.      Notre mer : el viaje por el Mediterráneo de Blaise Hofmann

     Licenciado en Letras por la Universidad de Lausanne, Blaise Hofmann es un joven escritor nacido en Morges en 1978, que además ha experimentado los más diversos oficios: ayudante enfermero, animador, pastor, profesor. En la actualidad colabora como periodista o cronista en varios medios (24 Heures, Le Nouvelliste, Terre&Nature, etc.) e imparte talleres de escritura en el Instituto Literario Suizo en la ciudad de Bienne. Ha escrito siete novelas y relatos de viaje, recibiendo por ello varios premios: el Premio Nicolas Bouvier en 2008 en el festival des Étonnants Voyageurs de Saint Malo y la Bourse Leenaards en 2009. Sus relatos de viajes se extienden por diferentes continentes: “Billet aller simple” (2006), relata el viaje que realiza durante año y medio en Asia y en Africa. Por esta publicación recibe el premio Georges Nicole. Dos años después retoma su mochila para viajar alrededor del Mediterráneo y cubrir una crónica diaria en el periódico de 24 Heures. De esta experiencia resulta más tarde la publicación que presentamos en esta comunicación « Notre Mer ». Por último en 2014 aparece « Marquises », libro dedicado a estas conocidas y sorprendentes islas, en el que el autor establece puentes entre el pasado y el presente del archipiélago; un carnet de ruta repleto de ironía. Aunque con Blaise Hofmann todo es relato de viajes, incluso cuando el viaje dura cuatro meses y tiene lugar entre los pastos de los Alpes “Estive” (2008). El viaje en los libros de Blaise Hofmann es recurrente. Cuando le preguntan qué fue los primero el viaje o la escritura, no duda en explicar: « L’écriture est venue ensuite, comme une évidence pour lier la pluralité des soi: celui du voyage et celui du chez-soi ».
En el año 2008, Blaise Hofmann decide dar la vuelta al Mediterráneo por vía terrestre, al mismo tiempo que escribe una crónica diaria en el periódico 24 heures; en el 2009, tanto los textos como las fotos recogidas durante el trascurso de su viaje fueron publicados en un libro de las Editions de l’Aire titulado Notre Mer. Blaise Hofmann, se inscribe en la tradición de los escritores caminantes, que escriben un libro como un sencillo paseo, con la preocupación del ritmo y de los detalles. En “Notre mer” el escritor escoge un itinerario bien preciso “de Lausanne à Lausanne, en passant par Marseille, Barcelone, Tanger, Alger, Tunis, Tripoli, Alexandrie, Beyrouth, Lattaquié, Antalya, Athènes, etc [...]” para transcribir “le chant de la mer du ‘Milieu des Terres’” (9). Y para describir este itinerario utiliza un tipo de escritura fragmentaria que deja al lector la posibilidad de participar, es decir, de reconstruir la trama a partir de aquellos elementos que el escritor va lanzando. Así la lectura se hace entre el autor, el libro y el lector, lo que resulta muy interesante ya que permite multiplicar los efectos de caída al final de cada párrafo y de jugar con el ritmo, mucho menos denso que el de la prosa. Además, gracias al blog, consigue realizar una escritura interactiva ya que los propios lectores pueden hacer comentarios y opinar al respecto. Algunos de estos comentarios aparecen recogidos también en su libro, una tentativa de ir contra ese otro tipo de escritura que parece más un deporte de autistas.
A través de esta forma breve, Blaise Hofmann encuentra las palabras justas para hablarnos de la ruta, de la medina de Casbah en Argelia o de la de Trípoli, para evocar todos los encuentros que mantiene con las gentes del lugar, siempre con una mirada y unas palabras muy aceradas. Por citar aquí un ejemplo de las diferentes reacciones, algunas veces amigables, otras hostiles, recogidas en su blog, esta quizá resuma este sentimiento que acabamos de describir: “Votre percepción du réel me fascine”.
Porque para Blaise Hofmann
Le voyage est un moyen, pas un but. C'est un outil de décentration, une école pour la contemplation, un bon apprentissage de l'appauvrissement. Voyager ressemble souvent à un jeu de rôles: il offre ce luxe de recommencer sa vie chaque matin. Par contre, la vie a plus d'intensité, plus d'amplitude, plus de secousses. Ainsi, au retour, oui, on est plus soi-même (Blaise Hofmann).

Notre mer hace referencia a ese lugar matriarcal del que todos provenimos, la cuna de occidente, un mar que encarna por igual los miedos más intensos y las más grandes esperanzas. En ella encontramos los temas más diversos y actuales: la emigración, el exilio, la ecología, el turismo, la historia, la cultura, las guerras. Se trata de dar a conocer al lector los diferentes pueblos que habitan el Mediterráneo, cada uno con sus propias sensibilidades, y una espectacular pluralidad de usos y costumbres. Una realidad viva de estas regiones con la miseria y la decrepitud del Sur y las “esperanzas” de salir adelante, la “suficiencia” de los turistas, la posición ambigua de Turquía, que desea unirse a la Unión Europea pero que forma parte de una civilización musulmana, la multitud de problemas y preocupaciones que diferencian a las personas que viven alrededor del Mediterráneo... Blaise Hofmann se convierte en un reportero en busca de lo “cotidiano”, de la experiencia del día a día, que parte al encuentro de la gente común, en una esquina de la calle o en un bar. Escenas “obvias”, espontáneas, auténticas que nos cuentan la vida en torno al Mediterráneo.
En resumen, un viaje colorido y animado, rico en enseñanzas y en experiencias compartidas que pretende tender puentes de unión entre Europa y los pueblos del Sur.

Conclusion

     Nuestro Mediterráneo ha sido siempre considerado la cuna de nuestra civilización. Son numerosos los poetas y pensadores que en sus obras han tratado de captar sus paisajes de ensueño. Un lugar mítico, en el que la humanidad se pierde pero también se encuentra. Desgraciadamente, últimamente, estos paisajes se han llenado de imágenes de emigrantes en busca de una vida mejor, de pateras repletas de hombres, mujeres y niños desesperados por alcanzar las orillas europeas, de niños que aparecen ahogados en sus idílicas playas. Es cierto, el Mediterráneo ya no es lo era, o más bien, lo que se soñaba que fuera.
El sociólogo Edgar Morin nos ayuda en cierto modo a hacer un balance con nuestro mar Mediterráneo: se plantea de nuevo la cuestión de la maternidad y la hermandad. Para Edgar Morin, la lección del Mediterráneo, verdadero crisol para reducir los antagonismos, aún no se ha escuchado suficientemente:

« Méditerranée ! Mer qui porte en elle tant de diversité et tant d’unité ! Mer des extrêmes fertilités et des extrêmes aridités ! [...] Mer à la fois d’antagonismes et de complémentarité conflictuelle de la mesure et de la démesure ! Berceau de toutes les cultures d’ouverture et d’échanges ! Matrice de l’esprit le plus sacré et de l’esprit le plus profane ! [...] Mer de la communication des idées et des confluences des savoirs, qui a su faire passer Aristote de Bagdad à Fès avant de le faire parvenir à la Sorbonne de Paris ! Mer tricontinentale des rencontres fécondes et des ruptures tragiques entre l’Est et l’Ouest, le Sud et le Nord ! ».

De esta misma opinión es Blaise Hofmann: “La Méditerranée n’est pas qu’une cicatrice. […] Elle mérite qu’on s’y attarde un peu” (9). Y mantiene esa fe de reunir a esas dos orillas hoy en día todavía tan distantes: “Un siècle serait en effet bien peu pour réunir deux rives qui se confrontent depuis trois millenaires” (206). Porque si durante tres mil años, las migraciones de los pueblos mediterráneos han construido la historia, la riqueza y la unidad de este territorio, lamentablemente en la actualidad amenazan con destruirlo. La Europa que hoy conocemos se ha construido negando sus raíces mediterráneas. Sin embargo, nadie podrá frenar la deriva de los “continentes humanos”. Si en los años 50, las dos terceras partes de la población mediterránea vivían en la orilla norte, hoy se reparten de forma igualitaria. Pero si nos proyectamos en el tiempo, muy pronto las dos terceras partes de la población mediterránea se encontrarán en el sur. No se puede seguir viviendo de espaldas a esta realidad. Por ello para acabar esta comunicación cedemos la palabra a un Albert Camus que tan sabiamente aconsejaba:
De même que le soleil méditerranéen est le même pour tous les hommes, l’effort de l’intelligence humaine doit être un patrimoine commun et non une source de conflits et de meurtres. Une nouvelle culture méditerranéenne conciliable avec notre idéal social est réalisable. C’est à nous et à vous d’aider cette réalisation (Camus).


Bibliografía

BOUVIER, Nicolas, L'Echappée belle, éloge de quelques peregrins, Genève, Metropolis, 1996.
BOUVIER, Nicolas, « Immobile à grands pas...», Eloge de la folie et de quelques Suisses vagabonds », La Suisse ouverte: Nicolas Bouvier, « Cahiers francophones d'Europe Centre-Orientale », Pécs- Vienne, 1994, p. 14
CAMUS, Albert, Essai, Gallimard, La Pléiade, Paris, 1967. pp.1324-1327.
FROIDEVAUX Gérald (2016)."Écriture et voyage en Suisse romande, de Béat de Muralt à Nicolas Bouvier". Revue La Licorne, Numéro 16. En ligne: http://licorne.edel.univ-poitiers.fr/index.php?id=6443 (consulté le 9/02/2017).
JATON Anne-Marie. La « claustrophobie Alpine » et la littérature de voyage (Charles-Albert Cingria, Blaise Cendrars, Nicolas Bouvier). In: Cahiers de l'Association internationale des études francaises, 2001, n°53. pp. 143-157.
MORIN, Edgar, « Un modèle de civilisation: la Méditerranée », Le Monde diplomatique, mars 1997.
VUILLEUMIER, Jean, Le Complexe d’Amiel, Lausanne, L’Age d’Homme, 1985.




[1] JATON Anne-Marie. La « claustrophobie Alpine » et la littérature de voyage (Charles-Albert Cingria, Blaise Cendrars, Nicolas Bouvier). In: Cahiers de l'Association internationale des études francaises, 2001, n°53. P. 146.


Comunicación impartida en el XXVI Colloque Interantional de l'AFUE- Universidad de las Islas Baleares. Palma de Mallorca, del 3 al 5 de mayo de 2017.

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