sábado, 19 de abril de 2008

Redescubrir la tierra a través de los cinco sentidos : Ramuz y su particular percepción del mundo


En este artículo se presenta la singular visión que Ramuz posee de la naturaleza y la importancia que tienen los sentidos para comprender el mundo que nos rodea. Desgraciadamente el hombre actual ha perdido el contacto con la naturaleza. Ramuz nos invita a recuperar lo sensorial, a redescubrir nuestro entorno de un modo diferente al observado hasta ahora. Va más allá de la simple descripción de paisajes, más o menos hermosos. Su mirada supera el condicionamiento impuesto por una subcultura que sólo ve en la naturaleza un aspecto bucólico o práctico. Para Ramuz la naturaleza es algo mejor que todo eso… Es toda una lección de respeto hacia la vida la que difunde su obra.


REDESCUBRIR LA TIERRA A TRAVÉS DE LOS CINCO SENTIDOS : RAMUZ Y SU PARTICULAR PERCEPCIÓN DEL MUNDO


El hombre actual no sabe disfrutar del frescor original del mundo. Vive prisionero de su propia rutina. Camina separado en medio de una profunda oscuridad. La flor que ve en el camino sólo es una flor, el lago que refleja la luz del sol sólo es un lago, la montaña que se dibuja en el horizonte sólo es una montaña; e ignora que todo está íntimamente unido. En realidad no ve las cosas, deja de mirar en cuanto la mente las ha identificado. Cierra los ojos y los oídos a la belleza del mundo y no se da cuenta de los tesoros inagotables que ofrecen esa flor, ese lago y esa montaña. Como si de un autómata se tratara, camina sordo y ciego hacia su destino.

Para Charles Ferdinand Ramuz percibir es sinónimo de crear. El hombre posee una tendencia innata hacia lo abstracto : percibimos a través de las ideas, es decir, sólo alcanzamos lo particular con mucho esfuerzo. La visión, por ejemplo, de la que el niño extrae sus primeras emociones, se convierte rápidamente para él en un medio de acción. Desgraciadamente para la mayor parte de los adultos, percibir se limita a identificar un objeto. Quedamos sorprendidos al constatar con qué rapidez el hombre actual agota sus percepciones : sólo presta atención ante aquello que es nuevo, y por poco tiempo, ya que no presentan para él ninguna posibilidad de descubrimiento. Nombrar, es decir ordenar dentro de una categoría específica, separar también del objeto sus características más abstractas, parecen ser los objetivos y los límites infranqueables de la percepción.

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Seminario Internacional Interuniversitario de la Universidad Complutense de Madrid “Viaje al mundo de los sentidos en la literatura y las artes” 22-27 de mayo de 2006. Título de la comunicación : “Redescubrir la tierra a través de los cinco sentidos : Ramuz y su particular percepción del mundo”. Revista de Filología Románica, Anejo V, 2007. ISBN: 978-84-669-1530-4. Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid. El artículo se puede leer íntegramente en: http://revistas.ucm.es/fll/0212999x/articulos/RFRM0707330062A.PDF

domingo, 13 de abril de 2008

Aportación de una mirada ecocrítica a los estudios franceses

Aportación de una mirada ecocrítica a los estudios franceses

En su introducción a The Ecocriticism Reader, hasta ahora el texto canónico sobre el tema, Cheryll Glotfelty define la ecocrítica como "el estudio de las relaciones entre la literatura y el medio ambiente". Así, la ecocrítica se caracteriza por su perspectiva ecológica, que concibe la naturaleza como un conjunto de conexiones, y por su perspectiva literaria, que concibe la naturaleza como un producto de las estructuras linguísticas. Este campo, cuyo estudio se ha visto extraordinariamente ampliado durante esta última década, apareció en los años ochenta en Estados Unidos, pero según Michael Branch [Branch, 1999: p. 4], profesor de la Universidad de Nevada (EEUU), su entrada oficial en la MLA (Modern Language Association) sólo se hace oficial el 29 de diciembre de 1988. Atrás quedaban los seis años de duras campañas realizadas por Cheryll Glotfelty, anterior Presidente de la ASLE (Asociación para el Estudio de la Literatura y del Medioambiente) para conseguir la aprobación de la MLA e incluir en dos de sus sesiones, la crítica literaria ambiental. La primera fue titulada Ecocrítica: su trayectoria teórica y práctica. Uno de sus portavoces fue Scott Slovic, redactor del diario ISLA (Estudios Interdisciplinarios en Literatura y Medioambiente) y autor de la obra Seeking Awareness in American Nature Writing. Su discurso puede servirnos como útil introducción a la ecocrítica [Slovic, 2000: 160], ya que nos aclara dos cuestiones importantes sobre esta teoría. Para ello se apoya en dos conocidas citas: la primera de la obra Canto a mi mismo, un famoso poema del autor americano Walt Whitman (1819-1892): "Yo soy inmenso y contengo multitudes" [Whitman,1855: 105]. Utiliza este verso cada vez que alguien le pregunta algo sobre ASLE, para contestar que la asociación acoge a toda clase de gentes y tendencias del mundo académico. No existe aún una opinión dominante que oriente la práctica ecocrítica. Tampoco existen estrategias de trabajo basadas en ejemplos de escritura ecocrítica. La definición de Scott Slovic sobre la ecocrítica se puede resumir así: "the study of ecological implications and human-nature relationships in any literary texts that seem, at first glance, oblivious of the nonhuman world" [Slovic, 1999: 1102-3]. Aunque precisa también que es muy difícil dar una única definición a la ecocrítica ya que ésta, al menos en su forma contemporánea, se caracteriza ante todo por su multiplicidad– una multiplicidad de métodos, de teorías y de análisis.

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Çedille. Revista de Estudios Franceses (n° 3) publicada por la Asociación de Profesores de Francés de la Universidad Española (APFUE). Artículo : "Aportación de una mirada ecocrítica a los estudios francófonos", abril 2007, ISSN : 1699-4949, pp. 227-243. Se puede consultar en http://webpages.ull.es/users/cedille/tres/lopezmujica.pdf.

sábado, 12 de abril de 2008

Estudio topofílico de la montaña en la narrativa ramuziana

RESUMEN

La topofília es el conjunto de relaciones emotivas y afectivas que unen al hombre con un determinado lugar. En este breve artículo se analiza la relación que el escritor suizo C.F. Ramuz mantiene con el paisaje de su país, y particularmente con su montaña. Una visión que rompe con la idea romántica de los paisajes alpinos de autores como J.J.Rousseau. Ramuz nos muestra el poderío y la fuerza de una naturaleza salvaje, fascinante e indomable.


El ser humano ha presentado siempre una tendencia natural a convertir el "espacio" en "lugar". El establecimiento de lazos emotivos sólidos y afectivos con el territorio confiere una cierta estabilidad al individuo y a la sociedad. El sentimiento de amor que cada individuo desarrolla hacia el espacio que lo ayudo a auto-construirse como ser humano es lo que se conoce con el nombre de Topofilia1, neologismo introducido por el profesor Yi-Fu Tuan en la década de los 70. No se trata únicamente del amor que todos sentimos, sino de un rasgo importante dentro de nuestra identidad y a esa identidad es a la que denominamos "identidad espacial". La topofilia se define entonces como el vínculo afectivo que se establece entre los seres humanos y su entorno material y, en particular, con respecto a ciertos lugares y entornos. Apoyándome pues en esta teoría, quisiera hablarles en esta intervención de la relación emotiva y afectiva que une al escritor Charles Ferdinand Ramuz con su montaña y, de lo que ésta representa en su obra.

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Artículo publicado en:
Paisajes reales e imaginarios. Estudios sobre el paisaje en la literatura, el pensamiento y las artes. Edición a cargo de Pilar Andrade, Aurora Conde y Bárbara Fraticelli. Coordinación científica: Javier del Prado y Eugenia Popeanga. Octubre 2007, ISBN: 84-96322-17-3, Editorial La Discreta, Madrid, formato CD-ROM. Más información en www.ladiscreta.com/paisajes.htm